30 años

Bueeeeeeeeeeeeeenoooooooo (pereza)

Llegaron los 30. Se acabaron los veinti…y con ellos quizás una de las mejores décadas de mi vida.

Comencé mis 20 dejando a mi primer amor, algo realmente doloroso pero muy instructivo. A los veinti acabé mi carrera en la universidad, tuve unos años de fiesta desenfrenada (como no creo que vuelva a tener), filtre a mis amistades hasta quedarme solo con las mejores y finalmente conocí a mi media naranja. Ese sería el resumen muy breve de mis veintitantos.

Todo el mundo te dice que los 30 son geniales. Que es la cumbre de tu vida (con lo que eso significa para los 40…). La verdad es que ahora tengo un poder adquisitivo bastante decente…y si no me moviese de la foto (cosa que pienso hacer), mi capacidad de comprar cosas iria in crescendo hastacotas bastante impresionantes. Pero no es lo mio.

Los 30 abren una serie de interrogantes. ¿Seré capaz de llevar a cabo mis planes de viaje? ¿Voy a cambiar de opinión algun dia respecto a tener hijos? ¿Cuando voy a dejar de sentirme joven? ¿Cuando comenzaré a ser patético si no dejo de comportarme como un joven?

Sea como sea, si dentro de 10 años escribo algo similar, quiero poder decir que mis 30 años empezaron mejor que mis 20. Y no se me ha ocurrido nada mejor que celebrar así la llegada de los 30: A los 30 años supe lo que era volar.

Lo que le falta a Linkara

Hace tiempo conocí a una chica metida en muchas cosas (gente realmente interesante) y una de esas cosas era Linkara.com

Creé una cuenta en linkara hace muuuucho tiempo (tanto que mi identificador era numérico!) y luego me olvidé. Sencillamente no encontré una proposición de valor suficientemente clara en las aplicaciones de “social networking” que empezaban sus andaduras en aquel entonces (neurona, linkara, econozco, orkut, etc.)

Lo cierto es que el tiempo pasa y que en Internet nadie queda excento de evolucionar o desaparecer, y en este caso Linkara ha evolucionado. Ha dotado de SEMÁNTICA su red, de tal forma que ya no es una red neutral de contactos (gente que conoce a gente) sino de personas que se unen temporalmente a través de objetos culturales y de ocio (películas, libros, música, restaurantes…)

Linkara ha encontrado una proposición de valor para aquellos que quieren agregarse a su red: multitud de contenidos útiles (críticas de películas por ejemplo) y que al mismo tiempo permiten situarse rápidamente en la red actual (”arrimándose” a los mismos gustos que otros).

Ahora ya tengo un incentivo para unirme a la red y una forma rápida de encontrar mi lugar en ella…pero lo que me gusta aún más: las relaciones no son permanentes…sino que fluctuan. Establezco relaciones permanentes con mis amistades (las que marco como tal), pero también relaciones temporales con todos aquellos que escriben sobre la misma película. Las amistades se fraguan a través de estas relaciones efímeras de un modo muy natural (si coincido varias veces en las mismas películas y libros con las mismas personas es probable que acabemos siendo amigos).

En este modelo los objetos culturales funcionan del mismo modo que la “cercania” o la “coincidencia” en el mundo real. Uno se hace amigo de quien tiene cerca (por trabajo, vecindad, etc.), pero eso en Internet no existe…utilizar la cultura (uno de los rasgos distintivos de la personalidad) para suplantar este hecho es sin duda un acierto.

Veo que ahora Linkara lucha por no convertirse en un modelo de interacción conocido hace tiempo: el de la comunidad virtual (tipo foro). El riesgo de convertirse en una comunidad virtual temática (comunidad de cine, de libros, etc.) y abandonar completamente el modelo de red social es bastante evidente, sobretodo porque la diferencia es sutil (pero importante).

En un foro lo que importa es el contenido. Todo está dispuesto para favorecer la discusión y generar contenidos de calidad que perduren y sirvan como base de conocimiento para un tema concreto. En una red social lo que se busca es maximizar el valor de la red (definido en potencia por el numero de nodos y relaciones) de tal forma que la “perdida derivada de no agregarse a la red cada vez sea mayor”. Es decir…en este caso el contenido es sólo una herramienta para conseguir una red cada vez más grande (y valiosa) a la que toda persona quiera (y pueda) sumarse para no perder “oportunidades”.

En este sentido, echo de menos 3 cosas en Linkara (que por otra parte la alejarían del modelo de foro clasico):

  1. Integración con la Blogosfera. Lo único que veo es un botón que puedo añadir en mi blog…sin embargo mi blog sigue sin hablar con Linkara. Existen multitud de posibilidades en este sentido: integración de contenidos (¿porqué escribir las cosas 2 veces?), exportación a FOAF de mis amistades (¿os imaginais un widget para tu blog que muestre tu red de amistades?), etiquetado inteligente (por ejemplo, ofrecer las calificaciones de las películas a través de SOAP o REST para integrar en multitud de cosas), etc.
  2. API: Como puede ser que no tenga una API? Si voy a meter aqui mi red de amistades, quiero poder sacarla y utilizarla en múltiples lugares…podría combinarla con Google Maps para localizar a mis amistades en el mapa, o con Flickr para tener noticias cada vez que algun amigo publica nuevas fotos a través de su RSS…Las cosas, abiertas por favor
  3. Metadatos: La gente genera información con solo moverse…esa información es muy valiosa, como han demostrado muchas iniciativas de la llamada Web 2.0 Flickr por ejemplo publica la lista de cámaras más populares (a partir de la matainformación de las fotos digitales), y Technorati ofrece magníficos informes de la actividad en la blogosfera. La cantidad de información que se puede sacar de Linkara es enorme y seria interesante (un anzuelo para los medios :)). Imaginad por ejemplo algo tan sencillo como “a la gente que le gustó esta peli, le gustó esta otra y este libro…

 

Bueno…evidentemente estas se me ocurrieron en 10 minutos (el tiempo que tengo para escribir esto), pero más allá de “visiones futuristas”, creo que están haciendo un buen trabajo.

Sobre las dificultades de mi amistad con Mujeres

Hace algunas semanas fui a un seminario sobre Mobile Social Networks con una buena amiga (o fabulosa como ella se autodefine). El caso es que, al margen del contenido del seminario (que nos decepcionó bastante), uno de los ponentes puso el siguiente vídeo a modo de “chiste introductorio”.

[gv data=”http://www.youtube.com/?v=fSMhDX2bB1k”][/gv]

Evidentmente, a los dos no entró la risa. Estamos bastante acostumbrados a que la gente piense y diga este tipo de cosas…pero el video era genial.

Pensando y pensando, mis amistades femeninas no han sifo nunca fáciles…Cuando tenia novia, normalmente odiaba a mis amistades femeninas…y cuando estaba soltero la mayoría de mis amistades femeninas acababn pidiendo alguna cosa más (sí…ellas también nos tienen ganas!)

He hecho una estadística de como acabaron todas esas amistades…y el resultado es bastante triste (evidentemente no pienso poner nombres ni valores absolutos).

amigas.GIF

¿Y tu que has hecho en la vida piltrafilla?

Mi hermano se va a Irlanda en enero (quizás no). Mi mejor amigo se va a Edimburgo en febrero. Yo me voy el próximo verano…y ninguno se va de vacaciones.

Los tres estamos muy cerca (por encima o por debajo) de los 30, y los tres estamos hastiados de nuestros trabajos, de nuestras vidas hipotecadas y grises y de lo que ha de venir (hijos, obligaciones, menos libertades si cabe, etc.)

De la misma forma que un adolescente no ve las ventajas de ser joven y empieza a perder los beneficios de la niñez, así estamos nosotros. Sin el nivel economico de los 40 ni las libertades de los 20…empezamos a ver como nos clarea el pelo, los kilos empiezan a ser motivo de control y ya no aguantamos 3 dias seguidos de fiesta.

Antes estos complejos los tenias a los 40, pero el mundo cada vez está más hecho para ser joven. Nadie quiere dar ni la mas minima muestra de vejez (ni madurez).

Y surge el “complejo Peter Pan” - no quiero envejecer nunca - que alimentamos a base de camisetas de kukuxumusu, aficiones juveniles y noches de fiesta en las que mas nos apetecería estar delante del sofá con una buena peli. Pero existe un recurso más, un recurso que nos devuelve a la época de irresponsabilidad y aventuras de forma irremisible: viajar.

Alejarnos de nuestro trabajo y de todo lo que nos hace tener la edad que tenemos, refundarnos en un nuevo lugar, con una nueva identidad. ¿Qué sabrá nadie de nuestra vida aqui en Irlanda?

En mi caso los motivos son otros…siempre fueron otros. Sin embargo a medida que me acerco al final de mi juventud (si es que queda algo) comienzo a ver otros motivos para viajar. Motivos menos nobles quizás, menos admirables. La última gran majaderia, el carnaval de los carnavales de mi vida.

De momento solo he sido turista en muchos países (¿muchos?). Y tengo recuerdos que me hacen pensar que no fue tiempo perdido.

He lavado a un elefante y he caminado descalzo entre miles de ratas en la India

He jugado con los charcos de agua sobre el marmol traslucido del Taj Mahal

He jugado con olas de 3 metros en Marruecos, y me he perdido en la medina de Fez, uno de los laberintos más encantadores del mundo.

He charlado relajadamente con extraños y artistas callejeros en los Campos Elíseos a la sombra de la Torre Eiffel.

He pasado uno de los días más divertidos y memorables de mi vida caminando por los verdes campos franceses junto a mi queridisimo hermano. Caminamos más de 20 kilometros, compartimos coche con una familia hawaiana y acabamos durimendo en un prostíbulo al que nos llevó la policía por la intermediación de una pareja de hermanos con los que fuimos a tomar algo.

He escuchado fados y poesias improvisadas por extraños mientras bebía licor de miel en Portugal, junto a mis padres.

He sentido los adoquines de las calles de Lisboa mientras viajaba en un antiguo tranvia de madera.

Me he emborrachado y he bailado con extraños músicos africanos hasta el amanecer en la Semana Grande de Bilbao y San Sebastian.

He recorrido Amsterdam en bicicleta y me he conmovido con los cuadros de Van Gogh. En Holanda encontré junto a mi hermano el pueblo más bonito que he visto nunca: Hoorn.

He paseado de la mano con la mujer que quiero por las murallas medievales de Carcassone.

He visto el atardecer sobre las cúpulas de las mezquitas de Estambul desde el Bosforo. He comido pescado recién hecho en el puerto de Estambul donde centenares de personas negociaban con baratijas.

Me quedé dormido (y me quemé con el sol) debajo de una de las cascadas de agua calcificada de Pamukkale, una montaña blanca como el algodón.

He visto desprenderse bloques del tamaño de edificios del Perito Moreno, en Argentina, y unas semanas después estaba a 20 metros de las cascadas del Iguazú…encima de la gargante del Diablo

He pasado por debajo de una de las cascadas del Iguazú, en una experiencia que a nadie se le olvidaría en su vida.

He disfrutado de una charla con mi familia, tomando unos mates en medio de la Patagonia.

Pasé la noche de fin de año más romántica de mi vida en Praga, en medio de la plaza del reloj con más de 5000 personas bailando y tomando vino caliente.

Me he bañado desnudo en las islas griegas. He caminado entre las ruinas de la Acrópilis y he aborrecido la suciedad de Atenas.

He disfrutado como un niño en los museos de Londres me he sentido bien entre una gente contra la que tenia muchos prejuicios. Conocí la noche en el Soho de Londres.

Y en fin…eso es casi todo. Seguro que me he dejado muchas cosas…pero desde luego son bastantes puntos a favor de coger la maleta y seguir viviendo cosaas así.

Y al que no se anime, que compare estas cosas con los meses y meses perdidos trabajando para pagar la hipoteca.