Desvelando el misterio de Google

Google = Dios

En Internet, esto está bastante cerca de la verdad. ¿Cuantas veces he oido aquello de “si no sales en las primeras páginas de Google no existes”? No creo que sea cierto al 100%, pero la verdad es que su peso en la Red crece y crece.

Esto hace que las empresas tengan la NECESIDAD de posicionarse para determinadas palabras clave. Y sabemos que siempre que hay una necesidad, el capitalismo ofrece servicios y productos. Sin embargo no es un escenario fácil, pues:

  1. Los buscadores pretenden “justos” y otorgar a cada página la importancia que se “merece” en función de sus reglas. Posicionar una web “artificialmente” por encima de otras que podrían ser mejores para el usuario del bucador perjudica los intereses del buscador. En pocas palabras, a Google no le hace gracia que nos posicionemos “a propósito”
  2. Las heurísticas que Google utiliza para ordenar sus resultados son secretas. Si bien es cierto que existen unas prácticas recomendadas por Google para ser bien indexado, sus criterios para ordenar son secreto protegido.
  3. Cuando Google detecta que estamos siendo “malos”, puede bannear nuestra página y ya NO APARECEREMOS en los resultados (en ninguna posición)
  4. Google cambia sus heurísticas bastante a menudo y sin aviso. Además, periódicamente se recalculan las posiciones, por lo que conseguir una posición no nos asegura mantenerla

¿Alguien se atreve a ofrecer servicios en semejante escenario? Las empresas que lo hacen han recibido el nombre de SEO (Search Engine Optimization) y por mi experiencia puedo decir que la mayoría mienten, son poco profesionales y se mueven en un mundo cuando menos “nebuloso”. En realidad uno sabe que ha encontrado a alguien serio cuando le dicen “No podré garantizarte nada, pero tendrás que pagarme”. ¿Triste no?.

Bien, pues esta es la situación, y he aquí mi duda: ¿Es realmente Google tan misterioso? ¿Es tan difícil posicionar algo? Recuerdo que un grupo de internautas que con tan solo 32 links externos consiguieron que la frase “Miserable failure” apuntase a la biografía de George Bush.

Me he propuesto posicionar una Web creada específicamente para ello. Mi plan es el siguiente:

  1. Elegir el tema de la Web y la expresió o expresiones que quiero posicionar
  2. Crear la página con contenidos extraídos de otras webs y sigiuendo TODAS las directrices de Google
  3. Buscar otras normas y referencias sobre las heurísticas de Google.
  4. Medir los resultados en el tiempo. Establecer una fecha de cierre para evaluar el resultado de toda la campaña
  5. Como algo opcional, quizás intente vender a alguien (en ebay) la web ya posicionada

¿Parece interesante no? Creo que será divertido y de paso aprenderé alguna cosa de posicionamiento, que nunca va mal :)

Muerto Pobre, Muerto Rico


MUERTO RICO

¿Qué sabemos de los soldados de la “alianza” muertos en Irak?

Datos y Estadísticas

Conocemos su número exacto, hora de la muerte, si fué hostil o no hostil. Con todos estos datos podemos incluso ver estadísticas y conocer las zonas más peligrosas. Los muertos se clasifican en estas estadísticas por países. En muchos casos la distinción es “U.S. Death” o “Non U.S.”

País de Procedencia y lugar de la Muerte

Podemos ver de forma cronológica (como una película) los días y lugares de los fallecimientos de los soldados de la alianza. Otra vez separados por nacionalidades.

Lugar de residencia y nombre completo (Sólo estadounidenses)

Si son estadounidenses, podemos saber cuando murieron, donde vivían y cual era su nombre y rango. Ya no hablamos de simples cadáveres…podemos ver donde vivían, como se llamaban y hasta podemos imaginarnos al típico sargento de la marina, con su mujer y sus hijos.

Incluso podemos ver su FOTO y CÓMO murieron!!!

La CNN nos obsequia con esta valiosísima recopilación de rostros, nombres y descripciones de cómo murieron. Incluso se registran las muertes por accidente de tráfico.

MUERTO POBRE

¿Qué podemos saber de los iraquíes muertos?

Pues podemos saber las situaciones reportadas por diferentes agencias, en las que las cifras de muertos no son seguras. Ni siquiera los motivos de la muerte son muy claros.

Ni fotos, ni nombres (sólo personajes conocidos como embajadores o cargos políticos…los demás son “un niño, un policía…”). Simplemente un número. ¡Qué ni siquiera es exacto!

Bajas CIVILES estimadas: Entre 22.838 y 25869 ¿Al fin y al cabo que son 3.031 iraquíes de más o de menos, aunque esa cifra de CIVILES supere todas las bajas MILITARES de los aliados?

¿Viendo esto, que debería hacer cada vez que alguien me comenta lo horroroso del atentado de Londres en el que Murieron más de 50 personas? Pues vamos a ver que sucedía en el mundo mientras decenas de londinenses morían.

En China morían cientos de mineros sepultados en una mina sin ningún tipo de medida de seguridad. Estas minas están controladas por el gobierno, que considera que es un riesgo asumible si con ello ahorran en seguridad.

En Pakistán se estrellaban 3 trenes, causando unas 300 víctimas mortales. De acuerdo, es un accidente, pero son 300 personas! ¿Alguien ha oido algo?

Estados Unidos Bombardeó la Frontera Afgano-Pakistaní causando 24 muertos (cifras oficiales)

Una matanza entre clanes rivales dejó 74 muertos en Kenia. 22 de ellos niños.

En Irak una ola de atentados dejaba más de 30 muertos. Durante estos días ha habido unas 20 muertes más.

Kafka, Culpabilidad y Noches en Vela

Más de 3 años hace que me regalaron una excelente edición de las obras completas de Kafka. Recuerdo que me hizo muchísima ilusión poder leer (y sobretodo releer) a Kafka en una edición que se jacta de respetar al máximo las exigencias editoriales de su autor. Lo cierto es que hasta hora sólo he tenido tiempo de releer “El Proceso”, pero el regalo conserva todo su potencial.

A menudo le doy vueltas a lo que leo, sobre todo cuando es bueno, buscando interpretaciones y puntos de vista variados sobre lo que el autor quería transmitir. La mayoría de veces me veo demasiado torpe para sacar nada en claro…es como si no supiese leer entre líneas, y me siento idiota. Ese fué el caso de “El Proceso” hasta que leí a Kundera.

Reconozco que al principio los comentarios de Kundera sobre El Proceso (Los testamentos traicionados, 1996) me resultaron un poco rebuscados (él escribió algo similar en “La Broma”), pero al fin caí rendido a su razonamiento. Resumiendo de forma bastante grosera su argumentación, podríamos decir que:

Ignorante de los delitos de los que era acusados, nuestro protagonista (K) pasa por 4 etapas. Al principio se defiende y exige conocer las los delitos de los que se le acusa. Después se olvida de su defensa y se obsesiona por conocer cuales son los delitos que le han llevado a donde se encuentra. En tercer lugar, renuncia a conocer esos delitos y busca su culpa, la culpa debe existir si está donde está. Finalmente, la verdad del castigo y K acepta que es culpable. Culpable culpable culpable.

Aunque nunca supo de que se le acusó, K rehusó escapar cuando uno de sus verdugos le dió la ocasión. Quería cumplir con su merecido castigo, pues era completamente culpable.

La pregunta evidente es ¿de qué? Era culpable de no representar el papel que los demás le habían asignado. Era culpable de no representar el papel de acusado que los demás le habían asignado.

Una paradoja? Si, por supuesto. Sin embargo no carece de una idea útil: ¿Qué es más real, nosotros o la sombra que proyectamos a la mirada de los demás? Sin entrar en metafísica barata, podríamos enunciarlo así: “Proyecto mi imagen sobre los que me rodean o son ellos los que proyectan la mía?”

Insisto en lo de no irme a la metafísica. ¿Hasta que punto moldeo mi forma de ser para contentar a los demás? ¿Hasta que punto busco su aprobación, su estima, su admiración? Incluso cuando quiero elevarme sobre ellos, los necesito para que certifiquen que estoy ahí, por encima de sus cabezas.

Se me ocurre que la vanidad es una consecuencia directa de esa necesidad de agradar a los demás. De necesitar su mediocridad para sentirse libre, para sentirse por encima, a un lado, siempre lejos. Todos queremos ver las cabezas de los demás por debajo de la nuestra, sin reparar en que para eso necesitamos que los demás certifiquen nuestra superioridad…necesitando su aprobación

A veces creo que sería mejor no darle tantas vueltas a lo que leo…