El efecto pantalla

Escribo estas líneas desde la biblioteca municipal del pueblo en el que crecí. Pasé incontables horas aquí y tengo muchísimos recuerdos de estas estanterías.

Aquí estudié para los exámenes de instituto, pasé tardes leyendo por puro placer y hasta conseguí alguna novieta entre libros y risas. Es genial volver a estos sitios años después y mirar todo con un aire de autosuficiencia, de complicidad. Veo a los más jóvenes que yo en las misma mesas, con la misma actitud de tranquilidad y pienso “yo ya estuve aquí antes que tú…”

Sin embargo las cosas han cambiado bastante. Las estanterías tienen la misma cantidad de libros, pero hay nuevas estanterías, con vídeos, CD’s y DVD’s. Una fila de 4 ordenadores con conexión a Internet que antes no estaba y varios carteles que indican “Spot Wi-fi” para quien prefiera traerse su portátil.

Hay 2 personas con portátiles, una en la fila de ordenadores (junto a mí) y 4 niñas intentando navegar sin éxito en el catálogo de la biblioteca (también en un ordenador). Personas con libros: 5

Desde luego la cosa está cambiando…y me pregunto cual será el alcance del cambio. No creo que cambiar el formato (papel a pantalla) sea simplemente un cambio de canal. Seamos realistas, los que estamos acostumbrados a lo digital nos las vemos cada día más difícil para leer libros.

La lectura secuencial frente al hipertexto, el contenido descriptivo frente al esquemático y el modelo de “introducción, nudo y desenlace” frente al modelo de pirámide invertida (el contenido que interesa al principio) hacen que nos hayamos convertido en rápidos scanners de información, pero en pésimos lectores.

Me doy cuenta ahora que intento acabar el “Así habló Zarathustra” de que me cuesta esperar a la siguiente página. Estoy desando que acabe el capítulo para esquematizar lo que he leido, para quedarme con una serie de puntos importantes.

Teniendo en cuenta la enorme influencia que tuvo en mí la lectura tradicional (papel) y cómo me ha ido cambiando la lectura digital, me pregunto en qué afectará esto a los chavales que ahora tengo al lado y que llevan ya unas 20 páginas escaneadas (que no leídas) desde que empecé esto. Quizás al final todo se traduzca en la incapacidad de mantener la atención durante más de 1 minuto sobre un tema, o en una capacidad enorme de analizar diferentes fuentes y esquematizar los contenidos más relevantes.

Voy a coger algún libro para rememorar viejos tiempos :)

Lo que me depara el destino…

El jueves, después de una amigdalitis brutal, y gracias a la maravillosa amoxicilina pude impartir el seminario sobre Marketing en Buscadores Y Web Analytics en Foment del Treball. Asistieron 135 personas, y la verdad es que las valoraciones han sido muy buenas (una media de 4,8 sobre 5).

Está claro que mi vocación es la formación. Lo supe desde el primer curso que dí, y espero poder acabar mis días enseñando. El caso es que ya tengo bastante planificados los próximos años de mi vida (con lo poco que me gusta a mi esto de planificar), y la cosa será más o menos así:

  • En verano viajaré a la India. Supongo que el viaje cambiará mi forma de ver algunas cosas. Es un viaje que hago para curtir un poco mi carácter y ordenar mis prioridades antes de despedirme de las comodidades de mi vida actual.
  • El año que viene, en verano, estaré buscando trabajo en Irlanda. Me han contado que es un país bonito, en el que puedo ganar mucho dinero y mejorar mi inglés. Un año en Irlanda para ahorrar toda la pasta que me sea posible, y por supuesto, para conocer una cultura diferente (la anglosajona) a la que de base no le tengo demasiada simpatía.
  • Al año siguiente, gastarme toooodo ese dinero recorriendo todo el continente Americano, desde Argentina (donde el aterrizaje será más suave gracias a la familia) hasta Canadá. Supongo que el dinero ganado me permitirá como mínimo un año de viaje.

Y a la vuelta, toca tomar decisiones. Dedicarme a la formación, ponerme una empresa propia, seguir viajando de forma más “solidaria”…y por supuesto los hijos. Y ya me habré plantado en los 35.
Que corta se hace la vida cuando uno planifica a largo plazo eh?

Haciendo la “sesión” perfecta…

Una sesión es una secuencia de canciones combinadas con cierta “maestría” para que el público de una discoteca o pub baile, se relaje o tenga una determinada emoción. En otras palabras, es el trabajo de un DJ.

Para mi “DJ Pelos”, aqui van unas cuantas herramientas para hacer la sesión perfecta! :)

Musicovery

Musicovery: Hacia mucho tiempo que lo estaba esperando. Nos permite encontrar musica segun nuestro estado de ánimo, solo “hits”, no hits, de una decada determinada, etc. Es parecido a MoodLogic, pero no tengo muy claro de donde saca las clasificaciones (y son buenas!).
LivePlasma: Lo que empezó siendo MusicPlasma abarca ahora películas. Es útil para encontrar artistas relacionados (si ya tenemos claro que es lo que nos gusta). Su información sale de Amazon (intereses cruzados).

Last.fm y Pandora: Son viejos conocidos. Cumplen la misma función que LivePlasma, pero con diferentes planteamientos. Last.fm es una gran base de datos alimentada por un plugin que se instala en los reproductores de cada usuario de la comunidad. De esta forma Last.fm sabe lo que la comunidad escucha y lo relaciona. Pandora, por el contrario, nos va dando música y nos pregunta si nos gusta…hasta que aprende lo que nos gusta. Es un filtro que vamos entrenando hasta hacernos una radio a nuestra medida.

Como curiosidades, tenemos la nueva versión (2.5) de la guía interactiva a la música electrónica o Jamendo (mp3 gratis de grupos que quieren simplemente promocionarse).

Aunque por supuesto, siempre queda la opción fácil: Winamp + Shoutcast + algun ripeador que nos permita guardarnos la música de las estaciones de radio, muchas de las cuales ya hacen buenas sesiones.

Una ecuación sencilla…

Mientras vuelvo a casa en un apestoso tren de cercanias que no está preparado para un viaje de más de 1 hora leo en mi BlackBerry que han vuelto a subir los puntos de interés. Además del disgusto, pienso “tengo que averiguar de una vez porqué suben estos tipos de interés…”

La verdad es que ya sabía que se debía a la inflación, pero no tenía muy clara la relación. Después de buscar un poco en google pensé que lo mejor sería ir directamente a la página del Banco Central Europeo. Allí encontré un apartado educacional, con materiales educativos para niños. Lo peor de todo es que sé positivamente que la mayoría de la gente adulta no pasa de este nivel en cuanto a macroeconomía.

El párrafo clave reza así:

Intereses.JPG

Es decir, que el BCE representa los intereses de los bancos Europeos, que a la vista de la más mínima incertidumbre sobre el valor del dinero (incertidumbre que puede venir de la inflación o de la deflación), aumentan los tipos de interés para asegurarse que no reciben menos dinero (en valor) que el que han prestado.

Ahora bien…¿cual es la otra noticia que no para de darnos disgutos a la cartera? El petróleo. Por lo visto La Era del Petroleo Barato ha terminado…y hablan de barriles de petróleo a 200 $…

La ecuación es desagradablemente simple: si no podemos controlar la subida del petróleo (y creo que no podemos), no podemos controlar la inflación. Si no controlamos la inflación, toda Europa verá una subida de puntos en los tipos de interés, pero lo que en Francia puede traducirse “simplemente” en una desaceleración de su economía (menos trabajo), aquí significará que muchos se quedarán si casa…en la calle.

No valen soluciones mágicas como alargar la hipoteca (parece que peor cuanto más larga), así que se avecinan épocas de vacas flacas. Ojalá me pille ya fuera de España.